Mi guchuna se sentía como el sauce llorón, esperaba escuchar ansiosa los maullidos de la gata que la habita, una voz en su interior repetía "mañana vendrá". Esperó meses, luego volvió, pero una vez más demoró hasta que ayer que sintió sus ronroneos cariñosos.
Entonces sus hojas quisieron seguir verdes junto al viento a pesar del otoño inminente, porque vio como la gata venía abrazada de su ticgre, se le veía sonriente, porque él extendió el regalo que le hizo hace dos años renovando su dominio, entonces exclamó... ella ya es una gata de corazón y seguirá teniendo voz a través de su blog.
Entonces sus hojas quisieron seguir verdes junto al viento a pesar del otoño inminente, porque vio como la gata venía abrazada de su ticgre, se le veía sonriente, porque él extendió el regalo que le hizo hace dos años renovando su dominio, entonces exclamó... ella ya es una gata de corazón y seguirá teniendo voz a través de su blog.

Muchos ronroneos y miaus :-Q























